S.U.D.S. Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible.

lunes 03 agosto 2015

 Los SUDS permiten la valoración del recurso lluvia. 

Reducen la generación de aguas residuales. 

Proporcionan un recurso hídrico alternativo y permiten la recarga del freático.
 

Uno de los problemas medioambientales inherentes al crecimiento y expansión de las ciudades  es la progresiva impermeabilización del suelo.

 

En 1800 sólo el 1% de la población mundial vivía en ciudades de más de 10.000 habitantes. En 1960 dicha proporción era del 20%.

 

En 2025 la proporción se aproximará al 65%.

 

Algunos efectos negativos que provoca son: 

  • Alteración de las características naturales de terreno
  • Inertización y desertización del suelo
  • Aumento de la temperatura ambiente en las ciudades
  • Deterioro de la calidad atmosférica
  • Deterioro paisajístico y desnaturalización del entorno

Sin embargo, el más grave de los impactos es el generado al agua de lluvia y posteriormente a todos los ecosistemas acuáticos

 

La impermeabilidad del suelo produce en el ciclo hídrico:

  

  • La fractura del ciclo natural del agua

  • Un alarmante aumento de los volúmenes de escorrentía

  • Reducción de los tiempos de concentración
  • Contaminación del agua de lluvia por arrastres y disolución de la contaminación urbana
  • La sobrecarga de los sistemas de drenaje existentes y las descargas (DSU) por incapacidad de las depuradoras para tratar los enormes volúmenes de agua recogidos en tiempo de lluvia 
  • Aumento de las inundaciones y contaminación de los cauces receptores

El objetivo de los SUDS es restaurar en la urbe el ciclo natural del agua y mantener la hidrología local, minimizando los impactos del desarrollo urbanístico, además de maximizar la integración paisajística y el valor social y ambiental de la actuación, naturalizando una buena parte de la infraestructura hídrica.

 

Los objetivos de los SUDS se podrían resumir en los siguientes aspectos:

  • Captar, gestionar y proporcionar un recurso natural, libre de contaminación.
  • Proteger los sistemas naturales: proteger y mejorar el ciclo del agua en entornos urbanos.
  • Integrar el tratamiento de las aguas de lluvia en el paisaje: maximizar el servicio al ciudadano mejorando el paisaje con la integración de cursos y/o láminas de agua en el entorno.
  • Proteger la calidad del agua: proteger la calidad de las aguas receptoras de escorrentías urbanas, reduciendo o evitando la contaminación de éstas, a ser posible en origen.
  • Reducir volúmenes de escorrentía y caudales punta: reducir caudales punta procedentes de zonas urbanizadas mediante elementos de retención y minimizando áreas impermeables.
  • Protección del sistema de saneamiento existente: al reducir o no incrementar los vertidos a la red de saneamiento convencional en tiempo de lluvia.
  • Incrementar el valor añadido minimizando costes: minimizar el coste de las infraestructuras de drenaje al mismo tiempo que aumenta el valor del entorno.







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